1 | OCTUBRE | 2008

PRIMEROS FRUTOS DEL ECONSANTÉ EN NIGER

En el verano de 2005, como consecuencia de una gran hambruna que azotó al 177º país (último) según el Índice de Desarrollo Humano que elabora Naciones Unidas, Infancia sin Fronteras se unió a otras ONG’s que activaron sus programas de emergencia para intentar frenar en la medida de lo posible la escalada producida en las cifras de mortalidad y morbilidad infantil.

A día de hoy, más de 2 años después, nuestro trabajo en Níger compatibiliza ciertas acciones más ligadas a las labores de emergencia: recuperación nutricional, reparto de mosquiteras, etc.; con otras actividades encaminadas a ir logrando un pequeño desarrollo socioeconómico en algunas de las comunidades rurales donde actuamos. Dentro de estas últimas podríamos englobar el proyecto que, con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid a través del Plan Níger (programa en el que se engloban otras organizaciones como Cruz Roja, Save the Children, Acción Contra el Hambre o Cáritas), comenzamos a poner en marcha a finales de 2007.

Nuestro proyecto, denominado Ecosanté, engloba a un total de 6 escuelas de la Comunidad Rural de Sae Saboua (Katsinawa, Gadambo, Sae Saboua, Karambi, Sarkin dia Saboua y Sarkin dia Sofoua), y beneficiará inmediatamente a más de 1.300 alumnos de primaria. El principal objetivo del proyecto es fortalecer la seguridad alimentaria de la población infantil, así como reducir las principales cifras de incidencia en enfermedades infantiles. Igualmente se prevé tener un impacto positivo en el rendimiento escolar de los alumnos. Todo esto se pretende lograr transformando las actuales instalaciones educativas, precarias y deterioradas, en un entorno saneado y agradable donde los niños y niñas puedan tener unas condiciones de higiene y un entorno de estudio óptimos. Estas actividades serán complementadas con una serie de líneas de trabajo que busquen reforzar la seguridad alimentaria de los alumnos y sus familias: entrega de micronutrientes, creación de jardines escolares, apoyo a las familias en técnicas productivas e instauración de bancos de abono, etc.

Durante los primeros días de febrero ya se han completado buena parte de las actividades vinculadas al saneamiento de las escuelas: canalización de agua potable, creación de fuentes, instalación de letrinas, saneamiento de infraestructuras, etc. También se han iniciado las prácticas y la formación en los jardines escolares, en los cuales se han plantado verduras y hortalizas (lechuga, zanahoria, tomate, berenjena, cebolla, patata, pimiento, guindilla, repollo, etc.), además de 10 árboles frutales por escuela (mangos, naranjos, limoneros y guayaba).